Ir directamente al contenido

Misschocole

Anna Radzikowska, nueva propietaria de Misschocole: “No elaboramos dulces, creamos experiencias”

Anna Radzikowska, nueva propietaria de Misschocole: “No elaboramos dulces, creamos experiencias”

En este artículo hablamos con Anna y recorremos su historia personal y profesional: desde sus primeros pasos en la repostería, su formación en Historia y su trayectoria en el sector tecnológico y la formación empresarial, hasta llegar a convertirse en propietaria de Misschocole, la pastelería y chocolatería artesanal de Bilbao.

Anna, al conocer tu trayectoria, da la sensación de que has recorrido caminos muy distintos: desde tus estudios hasta el mundo de la repostería y el emprendimiento. Cuéntanos un poco cómo ha sido ese camino hasta llegar aquí.

Estudié Historia en Cracovia, una ciudad preciosa llena de bares, cafeterías, restaurantes y, por supuesto, pastelerías. Como muchos estudiantes, pasábamos muchísimo tiempo en cafeterías estudiando, reuniéndonos después de clase o simplemente disfrutando del ambiente de la ciudad. Recuerdo que ya en aquella época observaba con mucha curiosidad a los dueños de los locales y pensaba: “¿Cómo será tener tu propio establecimiento?”.

De hecho, uno de mis lugares favoritos era una cafetería encantadora especializada en chocolate caliente, la primera de este tipo en Cracovia. Creo que, sin saberlo, ahí empezó también mi conexión emocional con este mundo.

Fue además en esa etapa cuando conocí a mi marido, y desde entonces hemos sido inseparables.

Aunque me especialicé en enseñanza infantil, en aquel momento el mercado laboral era complicado, así que tuve que explorar otros caminos profesionales. Trabajé en la universidad, gestioné mi propio negocio y, más adelante, desarrollé mi carrera durante unos 15 años en grandes empresas tecnológicas internacionales, principalmente en áreas de contabilidad y gestión de proyectos.

Finalmente, mi trayectoria profesional me llevó a Bilbao… y aquí estamos.

En aquella época observaba con mucha curiosidad a los dueños de los locales y pensaba: “¿Cómo será tener tu propio establecimiento?”.

¿Y cómo nació tu pasión por la repostería? ¿Recuerdas cuándo preparaste tu primera tarta? 

La verdad es que llevo preparando tartas y dulces casi toda mi vida. Es mi ocio y mi pasión. Preparé mi primera tarta con 7 años. Desde entonces, no imagino mi vida sin hacer algo dulce.

Me encanta trabajar la masa, decorar tartas… Me hipnotizan el color, el olor y la textura del chocolate. Es mi forma de meditación, mi mundo, donde me sumerjo completamente al crear algo. En ese momento no existe nada más: solo yo, mis manos y el producto que estoy elaborando. Creo que algo parecido sienten los pintores al crear sus obras. En ese sentido, la repostería también es una forma de arte.

En cuanto a mi carrera profesional en este ámbito, como siempre ha sido mi pasión, en un momento dado me atreví a abrir una cafetería en Cracovia. Trabajé con pasteleros, aprendí mucho de ellos, buscábamos recetas y crecíamos juntos. Pero mi vida volvió a cambiar de rumbo: acepté participar en otro proyecto importante para mí en ese momento y decidí vender la pastelería.

Entiendo que fue tu trabajo como entrenadora de negocios el que te llevó a España, ¿verdad?

Sí. Desde la pandemia trabajaba en remoto desde Polonia para una empresa dedicada a la formación en gestión empresarial, con sede en Bilbao. Finalmente, me ofrecieron trasladarme aquí.

No fue una decisión fácil, porque implicaba mudarnos toda la familia —mi marido y mi hija, que entonces tenía 7 años— a otro país. Pero ya conocíamos Bilbao por motivos de trabajo, y finalmente nos animamos a dar el paso.

Hoy estamos muy felices aquí. Tenemos nuestra vida establecida y Bilbao nos ha acogido muy bien. La mayor riqueza de esta ciudad es su gente, que es increíble. Ahora Bilbao es nuestro hogar y lo disfrutamos muchísimo. Y con Misschocole intentamos aportar nuestro granito de arena para que esta ciudad sea aún más especial… con un toque más dulce 😊

Llevo preparando tartas y dulces casi toda mi vida. Preparé mi primera tarta con 7 años. Desde entonces, no imagino mi vida sin hacer algo dulce.

Tu camino está lleno de decisiones valientes: cambios de carrera, mudarte a otro país y ahora asumir las riendas de un negocio tan complejo como Misschocole. ¿No te daba miedo?

¡Claro que me daba miedo! Y, sinceramente, todavía me lo da 😊 Pero también soy una persona que cree mucho en el trabajo, en la constancia y en hacer las cosas con cariño.

Además, este es un negocio muy complejo. Llevar una pastelería como Misschocole requiere conocimientos técnicos sobre masas, procesos de elaboración y trabajo con chocolate, que es todo un mundo en sí mismo.

De hecho, la fundadora llevaba tiempo buscando nuevos propietarios, porque quería que el proyecto continuara con la misma esencia y no se transformara en algo completamente distinto.

Cuando llegué a Bilbao me enamoré de la cultura gastronómica de la ciudad. Recuerdo que cada mañana, camino al trabajo, miraba los bares y cafeterías pensando que algún día me gustaría crear algo propio aquí.

Cuando supe que el negocio estaba en venta, al principio ni siquiera me atreví a contactar directamente. Le di muchas vueltas durante un tiempo y, casi por casualidad, acabé compartiendo mis dudas con una compañera… ¡y fue ella quien dio el primer paso! Y así empezó todo.

Cuando supe que el negocio estaba en venta, no me atreví a contactar directamente. Estuve reflexionando durante un tiempo. Al final, casi por casualidad, compartí mis dudas con una compañera… ¡y fue ella quien hizo el primer contacto! Y así empezó todo.

Me hipnotizan el color, el olor y la textura del chocolate. Es mi forma de meditación, mi mundo, donde me sumerjo completamente al crear algo.

¿Y cómo está siendo la experiencia? Ya han pasado más de seis meses desde que tomaste las riendas del negocio.

La verdad es que está siendo una experiencia muy intensa, pero también muy bonita y enriquecedora. Durante el cambio de gestión, los locales estuvieron cerrados temporalmente en agosto de 2025 y aprovechamos ese tiempo para realizar mejoras y una limpieza profunda, con la idea de reabrir ofreciendo una experiencia aún mejor a nuestros clientes.

El equipo se ha mantenido prácticamente igual, aunque ha habido algunos cambios naturales. Me siento muy agradecida por las personas que forman parte del proyecto: cada una da lo mejor de sí y trabaja con muchísimo cariño. Y eso se nota, no solo en los productos, sino también en la experiencia que vive el cliente cuando entra en Misschocole.

¿Cuáles son los momentos que más disfrutas en tu trabajo con los clientes?

Hay muchísimos 😊

Por ejemplo, cuando estamos horneando palmeras o bollos de mantequilla y la gente entra atraída por el olor diciendo: “No hemos podido resistirnos”. Son momentos pequeños, pero muy especiales.

Porque al final, nuestro trabajo no es solo elaborar dulces, sino crear experiencias.

Me emocionan las reacciones de los clientes: un niño que ve su tarta de cumpleaños tal y como la había imaginado, una madre que recibe una caja sorpresa, una pareja disfrutando de un café en un ambiente acogedor…

Quizá estén teniendo una conversación importante que recordarán toda la vida. Quizá sea una primera cita. O una boda, una comunión… momentos que quedarán en fotos y recuerdos para siempre.

Formamos parte de momentos importantes en la vida de las personas, y por eso intentamos cuidar cada detalle. Ese es nuestro objetivo cada día.

Intentamos cuidar cada detalle. Ese es nuestro objetivo cada día.😊

1 comentario

Todo riquisimo!. Una artista. Como se nota tu pasion por lo que haces.
Muchas gracias por los dulces que nos preparas. Te deseo toda la suerte, que te la mereces.

Itziar

Deja un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.